El peligro de la picadura de una araña de rincón

Cuando la araña de rincón se esconde en lugares elevados de un granero o en un garaje oscuro, puede ser que esté construyendo su hogar peligrosamente cerca del tuyo. Aunque la araña de rincón se parece a la araña licosa, son totalmente diferentes ya que la reclusa tiene una picadura mucho más peligrosa.

Las consecuencias de su picadura van desde la irritación e hinchazón a la muerte, pero esos casos extremos no son frecuentes. Aunque muerden sólo cuando se sienten amenazadas, la picadura de esta araña puede resultar en un peligro serio si se da esta situación.

Picaduras

La araña de rincón no es agresiva normalmente y sólo muerde si se le ataca, se la presiona con la piel o se siente amenazada de cualquier otra forma, como si se la hiere. Aunque la mayor parte de la gente consigue evitar a la araña de rincón, las picaduras ocurren de vez en cuando. El término loxoscelismo se refiere a la condición derivada de los envenamientos causados por la araña de rincón.

Las picaduras pueden variar en su gravedad desde no tener ningun síntoma a reacciones muy graves como fallo renal que puede llevar a la muerte1. Desafortunadamente, actualmente (2008) no existe una terapia efectiva para las picaduras de la rincón. Por suerte, las arañas de rincóns son mucho más pacíficas de lo que la gente cree.

No existen pruebas concluyentes que identifiquen el envenenamiento causado por la araña de rincón -, y como el loxoscelismo se parece a diferentes tipos de patologías serias, los clínicos deben tener mucho cuidado al diagnosticar esta condición.

La mayoría de las arañas domésticas no son casi venenosas para el hombre y no constituyen una amenaza. Sin embargo las arañas viuda negra y las rincóns son excepciones a esta regla.

La araña de rincón se puede encontrar en muchos estados del sur de EEUU, además de algunas partes de Europa e Israel. Esta araña ha ampliado su hábitat incluyendo casas y garajes de forma que los encuentros entre el hombre y la araña de rincón se han hecho mucho más probables.

El veneno de la araña de rincón es citotóxico y contiene diferentes componentes; algunos de ellos pueden causar la destrucción de tejido y hemólisis o un comportamiento anormal de los glóbulos rojos.

Las consecuencias del envenenamiento por la picadura de la araña de rincón (teniendo en cuenta que no todas las picaduras automáticamente conducen al envenenamiento) varía desde un ligero picor hasta la muerte1. El efecto de una picadura depende de la cantidad de veneno inyectado. En las picaduras secas, no se inyecta nada de veneno. La capacidad de la araña de causar envenenamiento también depende de su tamaño. Según un estudio (Vetter and Barger 2002) se estima que sólo 400 de 2055 arañas pardas reclusas son suficientemente grandes para causar envenenamientos.

El problema es que el diagnóstico de las picaduras de araña a menudo se basa en los síntomas que provoca más que en el conocimiento de qué tipo de araña atacó (recogiéndola en el momento del incidente). Esto hace que en algunos lugares como California, en las que no hay poblaciones de arañas pardas reclusas, los médicos se encuentran casos de pacientes que dicen haber sido mordidos “presuntamente” por supuestas arañas pardas reclusas.

Las heridas dermonecróticas de origen incierto se suelen atribuir a la araña de rincón, Loxosceles laeta. Tanto desde el punto de vista de los pacientes como de las arañas, esto es insatisfactorio.

La picadura en sí misma no suele ir acompañada de ningún dolor y la víctima no suele darse cuenta de la picadura hasta que la zona se pone roja e inflamada. En la mayoría de los casos, no hay complicaciones y las heridas cicatrizan en dos o tres semanas.

En los casos graves la lesión necrótica evoluciona. La herida aparece de color azulado con límites irregulares. A medida que el veneno se extiende en el cuerpo de la víctima, éste destruye tejidos y la herida se extiende.

En un estudio brasileño sólo un 1.5% de los 267 casos investigados murieron por envenenamientos causados por la araña de rincón. El 4.6% de los pacientes sufrieron un fallo renal agudo y casi todos los pacientes experimentaron hemólisis intravascular3. Otros estudios muestran que las muertes por la araña de rincón son extremadamente escasos.